viernes, 10 de agosto de 2012

¡Esta es la moral de un humalista!



Un hecho que sorprendió la noche del jueves, en la delegación de facultades al Ejecutivo para legislar en temas de Defensa e Interior, fue el voto a favor que ‘hizo’ la parlamentaria Rosa Mavila, quien ha manifestado que está en contra de la medida.

La razón de su ‘extraño’ voto se supo gracias a un video, que muestra que el oficialista Rubén Condori aprovechó la distracción de la parlamentaria y marcó verde (a favor) antes de que ella emita su voto en contra.

La parlamentaria dijo que fue su asistente quien le avisó de la falta cometida por su colega, por lo que inmediatamente aclaró al presidente del Congreso, Víctor Isla, que su votación era en contra.

“Yo le expresé muy claramente a Condori que me parecía una conducta no idónea, impropia. Para mí era inverosímil, yo no lo podía creer, nunca me lo hubiera imaginado”, indicó. Además, señaló que el congresista de Gana Perú le comentó que se trató “solo de una broma”.

Minería en Perú: la riqueza se va, la pobreza se queda II

Minería en Perú: la riqueza se va, la pobreza se queda I

Exprimir África hasta la última gota

Detrás de cada acaparamiento de tierra hay un acaparamiento de agua


No se puede cultivar alimentos sin agua. En África, una de cada tres personas sufre de escasez de agua y el cambio climático empeorará la situación. El desarrollo en África de sistemas indígenas de manejo de aguas, altamente sofisticados, podría ayudar a resolver la crisis, pero son estos mismos sistemas los que están siendo destruidos por los acaparamientos de tierra a gran escala, en medio de afirmaciones de que el agua en África es abundante, que está subutilizada y que está lista para ser aprovechada por la agricultura para la exportación. GRAIN examina lo que hay detrás de la fiebre por las tierras en África y revela que hay una lucha mundial por algo que, cada vez más, es considerado una mercancía más preciosa que el oro o el petróleo: el agua.

El río Alwero en la región de Gambela, en Etiopía, proporciona tanto un sustento como una identidad a los pueblos indígenas Anuak, quienes han pescado en sus aguas y cultivado sus riberas y las tierras colindantes durante siglos. Algunos Anuak son pastores, pero la mayoría son agricultores que se trasladan hacia las áreas más secas en la temporada de lluvias antes de retornar a las riberas del río. Este ciclo agrícola estacional ayuda a nutrir y mantener la fertilidad de los suelos.

También ayuda a estructurar la cultura en torno a la repetición de las prácticas de cultivo tradicionales, relacionadas con las lluvias y las crecidas de los ríos, en la medida que cada comunidad se preocupa de su propio territorio y del agua y tierras agrícolas a su interior. Una nueva plantación en Gambela, de propiedad del multimillonario árabe, Mohamed al-Amoudi, es regada con agua que se extrae del rio Alwero. Miles de personas dependen, para su sobrevivencia, del agua del río Alwero y los planes de riego industrial de Al-Moudi podrían acabar con el acceso que tienen a ella. En abril de 2012, la tensión provocada por el proyecto explotó cuando un grupo armado emboscó las instalaciones de la compañía de Al-Moudi, Saudi Star Development Company, dejando cinco personas muertas.

La tensión en el sur oeste de Etiopía ilustra la importancia central que tiene el acceso al agua en la fiebre global que existe por la tierra. Oculta detrás de la disputa actual por la tierra, existe una lucha a nivel mundial por el control sobre el agua. Aquellos que han estado comprando extensas superficies de tierras agrícolas en los años recientes, ya sea que residan en Adís Abeba, Dubai o Londres, entienden que el acceso al agua que ellos obtienen, muchas veces gratis y sin restricciones, puede tener a largo plazo un mayor valor que las tierras mismas.

En años recientes, compañías de Arabia Saudita han estado adquiriendo millones de hectáreas de tierra en el extranjero para producir alimentos para enviar de vuelta a su país. A Arabia Saudita no le falta tierra para producir alimentos. Lo que le hace falta al Reino es agua y sus compañías la buscan en países como Etiopía. Empresas de India como Karuturi Global, con su sede en Bangalore, están haciendo lo mismo. Los acuíferos a lo largo del sub-continente indio han sido vaciados durante décadas de riego no sostenible. Se asegura entonces que la única forma de alimentar a la creciente población de India es mediante el abastecimiento proveniente de la producción de alimentos en el extranjero, donde el agua tiene mayor disponibilidad.

“Lo valioso no es la tierra”, dice Neil Crowder de Chayton Capital, con sede en Reino Unido y que ha estado adquiriendo tierras agrícolas en Zambia. “El real valor está en el agua”.1

Y las compañías como Chayton Capital piensan que África es el mejor lugar para encontrar esa agua.

El mensaje que se repite en las conferencias de inversionistas en tierras agrícolas alrededor del mundo, es que en África el agua es abundante. Se dice que los recursos de agua de África están considerablemente subutilizados y listos para ser explotados por proyectos de cultivos para la exportación.

La realidad es que un tercio de los africanos ya vive en ambientes con escasez de agua y es probable que el cambio climático aumente estos números significativamente. Los acuerdos de cesión de tierra masivos pueden robarle el acceso al agua a millones de personas y se corre el riesgo de agotar los recursos de agua más valiosos del continente. Todos los tratos por tierras en África involucran operaciones de agricultura industrializada a gran escala, que consumirán cantidades masivas de agua. Casi todos ellos están ubicados en las cuencas de los ríos más grandes, con acceso al riego. Ocupan tierras fértiles y frágiles en los humedales o se ubican en áreas más áridas donde pueden extraer agua de los grandes ríos. En algunos casos las fincas tienen acceso a aguas subterráneas a través del bombeo. Estos recursos de agua son vitales para los agricultores, pastores y otras comunidades rurales locales. Muchos ya no tienen un acceso adecuado al agua para su sustento. Si hay algo que aprender del pasado es que estos mega sistemas de riego no sólo pueden poner en riesgo el sustento de millones de personas de comunidades rurales, sino que son una amenaza para las fuentes de agua dulce de toda una región.

Las guerras del hambre en nuestro futuro


Calor, sequía, aumento de los costes de los alimentos y malestar global

Tom Dispatch

La Gran Sequía de 2012 todavía no termina, pero ya sabemos que sus consecuencias serán severas. Con más de la mitad de los condados de EE.UU. identificados como zonas de desastre por la sequía, es seguro que la cosecha 2012 de maíz, soja y otros alimentos básicos será inferior a los pronósticos. Esto, por su parte, aumentará los precios de alimentos dentro y fuera de EE.UU., causando más miseria para los agricultores y estadounidenses de bajos ingresos y dificultades mucho mayores para gente pobre en países que dependen de la importación de granos estadounidenses.

Esto, sin embargo, es solo el comienzo de las probables consecuencias: si la historia ha de servir de guía, los aumentos de los precios de alimentos también llevará a una generalizada agitación social y a violentos conflictos.

Alimentos –alimentos asequibles– son esenciales para la supervivencia y el bienestar humano. Sin ellos, la gente se pone ansiosa, desesperada, y colérica. En EE.UU., los alimentos representan solo aproximadamente un 13% del presupuesto de la familia promedio, una parte relativamente pequeña, por lo tanto un aumento en los precios de alimentos en 2013 probablemente no resultará demasiado abrumador para la mayoría de las familias de ingresos medianos y altos. Podría, sin embargo, producir considerables dificultades para estadounidenses pobres y sin trabajo con recursos limitados. “Se eliminará una parte real de los presupuestos familiares”, comentó Ernie Gross, economista agrícola en la Universidad Creighton de Omaha. Esto se podría sumar al descontento que ya es evidente en las áreas de mala situación económica y de alto desempleo, provocando tal vez una reacción intensificada contra políticos en ejercicio y otras formas de disenso y agitación.

Sin embargo, es probable que la Gran Sequía tenga sus efectos más devastadores en la arena internacional. Como tantas naciones dependen de importaciones de granos de EE.UU. para suplementar sus propias cosechas, y como intensas sequías e inundaciones también están dañando los cultivos en otras partes, se espera que los suministros de alimentos disminuyan y que los precios aumenten en todo el planeta. “Lo que pasa con el suministro en EE.UU. tiene un inmenso impacto en todo el mundo”, dice Robert Thompson, experto en alimentos en el Consejo de Chicago sobre Asuntos Globales. Si las cosechas más afectadas por la sequía, el maíz y la soja, desaparecen de los mercados mundiales, señaló, el precio de todos los granos, incluido el trigo, probablemente aumentarán vertiginosamente causando inmensas dificultades para los que ya enfrentan problemas para conseguir suficientes alimentos para alimentar a sus familias.

Los juegos del hambre, 2007-2011

Por cierto cuesta predecir lo que pasará a continuación, pero si el pasado reciente ha de servir de guía, podría ser desagradable. En 2007-2008, cuando el arroz, el maíz y el trigo tuvieron aumentos de precios de 100% o más, los precios fuertemente aumentados –especialmente para el pan– provocaron “disturbios alimentarios” en más de dos docenas de países, incluidos Bangladesh, Camerún, Egipto, Haití, Indonesia, Senegal, y Yemen. En Haití, los disturbios fueron tan violentos, y la confianza pública en la capacidad del gobierno para encarar el problema cayó tan precipitadamente, que el senado haitiano votó por deponer al primer ministro del país, Jacques-Édouard Alexis. En otros países, manifestantes iracundos chocaron con fuerzas del ejército y de la policía, sufriendo numerosos muertos.

Esos aumentos de precios de 2007-2008 fueron atribuidos en gran parte al creciente coste del petróleo, que encareció la producción de alimentos. (El uso del petróleo es generalizado en las operaciones agrícolas, irrigación, entrega de alimentos, y fabricación de pesticidas.) Al mismo tiempo, cada vez más tierra de cultivo en todo el mundo estaba siendo desviada de cultivos alimentarios al cultivo de plantas utilizadas en la producción de biocombustibles.

El siguiente aumento de precios en 2010-11 estuvo, sin embargo, estrechamente asociado con el cambio climático. Una intensa sequía afectó a gran parte de Rusia oriental durante el verano de 2010, reduciendo en un quinto la cosecha de trigo en esa región y llevando a Moscú a prohibir todas las exportaciones de trigo. La sequía también afectó la cosecha de granos de China, mientras intensas inundaciones destruyeron gran parte del cultivo de trigo de Australia. Junto con otros efectos relacionados con los extremos climáticos, estos desastres hicieron que los precios del trigo aumentaran más de un 50% y el precio de la mayoría de los alimentos básicos en un 32%.

Una vez más, un aumento en los precios de los alimentos llevó a una agitación social generalizada, esta vez concentrada en el Norte de África y Medio Oriente. Las primeras protestas se produjeron por el coste de alimentos básicos en Argelia y luego en Túnez, donde –no es ninguna coincidencia– el evento provocador tuvo lugar cuando un joven vendedor de alimentos, Mohamed Bouazizi, se prendió fuego para protestar contra el acoso gubernamental. La cólera por el aumento de los precios de alimentos y combustibles en combinación con antiguos resentimientos por la represión y corrupción gubernamentales provocó lo que llegó a ser conocido como Primavera Árabe. El creciente coste de los alimentos básicos, especialmente, una barra de pan, fue también una causa de agitación en Egipto, Jordania, y Sudán. Otros factores, sobre todo la cólera contra regímenes autocráticos afianzados, puede haber sido más poderoso en estos sitios, pero cómo escribió el autor de Trópico de Caos, Christian Parenti: “El problema inicial fue rastreable, por lo menos en parte, al precio de esa barra de pan”.

En cuanto a la actual sequía, los analistas ya advierten de inestabilidad en África, donde el maíz es un importante alimento básico, y de creciente agitación popular en China, donde se espera que los precios de los alimentos aumenten en días de crecientes problemas para el vasto contingente de trabajadores migrantes de bajos ingresos y agricultores pobres. Precios más elevados de alimentos en EE.UU. y China podrían también conducir a una reducción de los gastos en consumo de otros bienes, contribuyendo aún más a la ralentización de la economía global, produciendo aún más miseria en todo el mundo, con imprevisibles consecuencias sociales.

¿Los juegos del hambre, 2012?

Si se hubiera tratado solo de una mala cosecha, ocurrida en un solo país, sin duda el mundo habría absorbido las dificultades resultantes y esperado una recuperación en los años por venir. Por desgracia, se pone de manifiesto que la Gran Sequía de 2012 no es un hecho aislado en una sola nación, sino más bien una inevitable consecuencia del calentamiento global que solo se intensificará. Como resultado, no solo podemos esperar más malos años de extremo calor, sino años peores, más calurosos y más frecuentes, y no solo en EE.UU., sino globalmente en un futuro indefinido.

Hasta hace poco, la mayoría de los científicos eran renuentes a culpar el calentamiento global por tormentas o sequías aisladas. Ahora, sin embargo, un número creciente de científicos cree que semejantes vínculos pueden ser demostrados en ciertos casos. En un reciente estudio enfocado en eventos meteorológicos extremos en 2011, por ejemplo, especialistas en el clima en la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y el Servicio Nacional Climatológico de Gran Bretaña concluyeron que el cambio climático inducido por los seres humanos ha hecho que olas de calor intenso del tipo ocurrido en Texas en 2011 sean más probables que nunca antes. El Boletín de la Sociedad Meteorológica Estadounidense informó que el calentamiento global ha asegurado que la incidencia de la ola de calor en Texas es 20 veces más probable de lo que hubiera sido en 1960; de la misma manera se dijo que temperaturas particularmente elevadas como las ocurridas en Gran Bretaña en noviembre pasado son 62 veces más probables por el calentamiento global.

Es demasiado temprano para aplicar la metodología utilizada por estos científicos al cálculo del efecto del calentamiento global a las olas de calor de 2012, que resultan ser mucho más severas, pero podemos asumir que el nivel de correlación será elevado. ¿Y qué podemos esperar en el futuro, ya que el calentamiento gana impulso?

Cuando pensamos en el cambio climático (si pensamos), visualizamos crecientes temperaturas, sequías prolongadas, tormentas inusuales, infernales incendios forestales, y crecientes niveles del mar. Entre otras cosas, esto llevará a daños de la infraestructura y a la disminución de los suministros de alimentos. Son, claro está, manifestaciones de calentamiento en el mundo físico, no en el mundo social que todos habitamos y en el que nos basamos para tantos aspectos de nuestro bienestar diario y supervivencia. Los efectos puramente físicos del cambio climático resultarán ser, indudablemente, catastróficos. Pero los efectos sociales, incluyendo, en algún momento, disturbios por alimentos, hambrunas masivas, colapso de Estados, migraciones en masa, y conflictos de todo tipo, hasta e incluyendo guerras propiamente tales, podrían resultar ser aún más destructivos y letales.

En su inmensamente exitosa novela de ciencia ficción adulto-juvenil Los juegos del hambre [y la película basada en ella), Suzanne Collins fascinó a millones con un retrato de un futuro distópico, escaso de recursos, post apocalíptico, donde “distritos” otrora rebeldes en Norteamérica empobrecida deben suministrar dos adolescentes cada año para una serie de juegos gladiatorios televisados que terminan en la muerte de todos menos uno de los jóvenes participantes. Esos “juegos del hambre” tienen el propósito de servir de recompensa por el daño infligido a la victoriosa capital de Panem por los distritos rebeldes durante una insurrección. Sin mencionar específicamente el calentamiento global, Collins deja en claro que el cambio climático es significativamente responsable por el hambre que afecta al continente norteamericano en esa era futura. Por ello, cuando los competidores en los combates de gladiadores están a punto de ser elegidos, el alcalde de la principal ciudad del Distrito 12 describe “los desastres, las sequías, las tormentas, los incendios, los mares invasores que se tragaron tanta tierra [y] la brutal guerra por el poco sustento restante”.

En esto, Collins fue profética, incluso si su visión específica de la violencia que podría ser organizada en un mundo semejante es fantasía. Aunque es posible que nunca veamos su versión de esos juegos del hambre, no dudéis de que surgirá alguna versión de ellos – que, en realidad, guerras del hambre de muchos tipos marcarán nuestro futuro. Eso podría incluir cualquier combinación o permutación de los mortíferos disturbios que condujeron al colapso en 2008 del gobierno de Haití, las batallas campales entre masas de manifestantes y fuerzas de seguridad que afectaron completamente partes de El Cairo cuando se desarrolló la Primavera Árabe, las luchas étnicas por tierras de cultivo y recursos acuáticos en disputa que colocaron a Darfur en continuos titulares de horror en nuestro mundo, o la desigual distribución de tierras agrícolas que sigue impulsando la insurgencia de los naxalitas de inspiración maoísta en India.

Combinad tales conflictos con otra probabilidad: que persistentes sequías y hambre obliguen a millones de personas a abandonar sus tierras tradicionales y huir a la escualidez de villas miseria y barrios bajos en expansión que rodean las grandes ciudades, provocando la hostilidad de los que ya viven en ellas. Una erupción semejante, con horrendos resultados, ocurrió en los barrios bajos de Johannesburgo en 2008 cuando migrantes desesperadamente pobres y hambrientos de Malaui y Zimbabue fueron atacados, golpeados, y en algunos casos quemados hasta la muerte por sudafricanos pobres. Una aterrorizada zimbabuense, agazapándose en una comisaría ante las turbas furiosas, dijo que huyó de su país “porque no hay trabajo ni alimento”. Y contad con algo más: millones más en las próximas décadas, presionados por desastres que van de la sequía y de las inundaciones al aumento de los niveles del mar, tratarán de migrar a otros países, provocando aún más hostilidad. Y eso apenas comienza a agotar las posibilidades que nos esperan en nuestro futuro de juegos del hambre.

En este momento, nos concentramos con razón en las consecuencias inmediatas de la continua Gran Sequía: cultivos desfallecientes, cosechas reducidas, y aumento de los precios de los alimentos. Pero hay que prestar atención a los efectos sociales y políticos que indudablemente no comenzarán a aparecer en EE.UU. o el mundo hasta más avanzado este año o en 2013. Mejor que cualquier estudio académico, nos presentarán un indicio de lo que podemos esperar en las próximas décadas de un mundo de juegos del hambre de crecientes temperaturas, persistentes sequías, periódicas escaseces de alimentos, y miles de millones de gente hambrienta y desesperada.

Michael T. Klare es profesor de estudios de paz y seguridad mundial en el Hampshire College y colaborador habitual de TomDispatch. Es autor de The Race for What's Left: The Global Scramble for the World's Last Resources (Metropolitan Books).

La peor sequía en 50 años en EE.UU. amenaza disparar precios d' alimentos



Gramma, 10 de agosto, 2012.- La mayor sequía en Estados Unidos en más de 50 años amenaza con disparar los precios de la cesta de la compra, pone en cuestión la viabilidad de los biocombustibles y revela el impacto climático en la seguridad alimentaria.

La inusual ausencia de lluvias en el medio oeste y sur estadounidenses se está alargando demasiado y ha reducido a hojas secas y tallos escuálidos inmensas extensiones de maíz y soja, materias primas de la industria alimentaria, que amenazan con disparar los precios no solo en EE.UU., sino a nivel mundial.

Estados Unidos, el primer productor mundial de maíz, seguido de China y Brasil, se encuentra ante un año nefasto para las cosechas debido a una sequía que se ha centrado en los estados agrícolas y que afecta al 88 % del maíz y el 77 % de la soja.

La sequía, extrema en estados como Indiana e Illinois, ha encarecido los precios del maíz en hasta un 50 %.

Según Randy Spork, presidente electo de la Asociación Nacional de Productores del Porcino, esta semana ganaderos como él ya están experimentando un aumento del precio de los piensos para sus piaras, y la principal preocupación es que los insumos escaseen y “los consumidores no estén dispuestos a pagar los precios finales”.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos estima que los precios de la carne de ternera subirán este año entre un 4 y 5 % debido a la sequía, mientras que los del cerdo, pollo, leche y huevos lo harán en un porcentaje similar.

Las asociaciones de ganaderos de todo el país están pidiendo que se reduzca o cancele temporalmente el mandato federal que obliga a dedicar una parte de la producción de maíz a biocombustibles y se moderen así los precios, cuyo impacto puede afectar a los precios de la cesta de la compra fuera de Estados Unidos.

jueves, 9 de agosto de 2012

Perú: Ministro de Dos Polos y de Dos Gasoductos



El ministro de Energía y Minas, Jorge Merino, en reunión con los congresistas del Cusco , en su despacho de San Borja, sostuvo la peregrina tesis que existirán dos Polos Petroquímicos de etano, ambos en Ilo: uno para el mercado interno y otro para el mercado externo.

El Polo Petroquímico del etano I en Ilo que sería para el mercado interno, es el que propuso el presidente Ollanta Humala en su mensaje de Fiestas Patrias el 28 de julio: para ello se convocaría a una licitación pública internacional para que se construya un ducto de 900 kilómetros que bordeando la costa llevaría el etano desde Humay (Pisco) - donde se construiría una planta de separación – hasta Ilo (Moquegua).
El otro Polo Petroquímico del etano II en Ilo que sería para la exportación, según Merino, es aquel que se abastecería en un futuro, muy próximo, con el Gasoducto del Sur Andino (GSA), que no provendría del gas de Camisea (lotes 88 y 56) sino mas bien, de futuros descubrimientos en el lote 57 de Repsol y en el lote 58 de Petrobras. Y por si fuera poco, del gas de Fitzcarrald, vecino a Camisea, que también está por descubrirse.
Lo que no queda claro en las tesis petroquímicas del ingeniero Merino es por qué una petroquímica del etano tendría que dedicarse exclusivamente al reducido mercado interno. Habría que volver a recordar al ministro Merino que un Polo petroquímico es la concentración, en una sola ubicación geográfica, de un conjunto de plantas que elaboran productos en base al gas natural como insumo elemental, a partir del cual se elaboran otros que sirven de materia prima a la industria de al lado, habiendo en el Polo una petroquímica básica y otra intermedia.
La petroquímica básica del etano es la fabricación de etileno (CH), que si bien se vendería una pequeña parte en el mercado interno, su principal mercado es el exterior. La petroquímica intermedia es la que transforma el etileno en cloruro de polivinilo, polietileno, poliéster y otros derivados del rubro del plástico y también tendría como principal destino la exportación.
El propio presidente Ollanta Humala al parecer, tiene las cosas claras. En una reunión de alcaldes del sur en Ilo, fue bastante gráfico. Señaló que el Polo Petroquímico es como una araña, que al lado del caparazón (planta petroquímica básica del etano) están las patas, que serían las plantas de petroquímicas intermedias. En cambio su ministro Merino parece confundido porque está planteando instalar más de un caparazón en una misma localidad, con el agravante que ambas empresas competirían entre sí; es decir, el titular de Energía y Minas no estaría pensando en una araña sino en un ciempiés.
Pero los mensajes confusos continúan. Posteriormente en una teleconferencia que realizó desde su despacho en San Borja para Arequipa, el ministro se corrigió señalando que ambos Polos Petroquímicos del etano serán para la exportación.
La Agencia Andina reproduce sus confusas declaraciones: “Arequipa y Moquegua podrán tener en tiempos mucho más cortos una planta petroquímica de etano que será alimentada por un ducto que irá desde Chincha hacia el sur por la costa y se espera que a través del desarrollo del Gasoducto del Sur Andino (GSA) se tenga más etano y metano para más plantas petroquímicas, que podrán producir polietilenos y plásticos para hacer pequeñas industrias dentro del país, pero la gran mayoría será para exportación, principalmente a los mercados de Asia”. ¿Quién entiende al ministro Merino?
No obstante su confusión, el ministro les alcanzó una gran dosis de Prozac a los deprimidos ejecutivos de Kuntur (Odebrecht), señalando que en un futuro no muy lejano: “El GSA va a traer líquidos para la planta, pero también tendrá suficiente cantidad de gas para generación eléctrica en el sur de unos 1500 a 2000 megavatios (Mw), que será un punto de generación eléctrica en el sur”. Soñar no cuesta nada.
Sin embargo, el empresariado arequipeño no parece despertar con los antidepresivos del ministro. Reynaldo Roberts, conocido hombre de empresa, señala que “el tema del doble gasoducto es una mecida y solo se construirá el ducto de la costa, que no genera crecimiento a los lados (es decir a otras regiones). De Ica a Arequipa no hay industrias, por lo que solo se colocará el tubo por donde se llevará etano”.
LOS DOS GASODUCTOS
El ministro Merino, así como ha ensayado una tesis respecto a los dos Polos Petroquímicos, también ensaya otra para señalar que no se trata de un doble gasoducto sino de uno, que el GSA tiene dos etapas: la primera desde Camisea hasta Quillabamba, para lo que se convocará, en tres meses a más tardar, a concurso público a través de Proinversión, y la segunda desde Quillabamba hasta el sur (Ilo-Matarani) cuyo financiamiento está a cargo de la empresa Kuntur.
Pero, los ejecutivos de Kuntur están que echan chispas, recordando que ellos ganaron la licitación para construir el gasoducto desde las Malvinas a Ilo o Matarani y que en los próximos días emitirán un pronunciamiento cuando el Estado oficialice esta posición de los dos Polos Petroquímicos y de los dos gasoductos.

El Gobierno piensa retroceder en Cajamarca



El Ejecutivo evalúa levantar el Estado de Emergencia en la región Cajamarca tras la reunión que sostuvieron ayer con los facilitadores Monseñor Cabrejos y el padre Gastón Garatea. Al respecto, el jefe de Gabinete, Juan Jiménez, precisó que lo primero es garantizar la seguridad y bienestar de los cajamarquinos. El Estado de emergencia se estableció el pasado tres de julio.

En el Día Internacional de Pueblos Indígenas que no te llamen etnia



Por Ollantay Itzamná

Desde 1994, año en el que las Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 9 de agosto como el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, en diferentes lugares del mundo se conmemora esta fecha con diversas actividades folclóricas. Como en otras fechas, dichas actividades están preñadas de racismo inocente, mistificaciones románticas, y muy pocas veces expresan el sueño emancipatorio de indígenas como pueblos.

En países como Honduras, Guatemala u otros que se encuentran anclados en la zaga de la historia, a las y los indígenas se los denomina todavía como etnias o tribus. Esto, cuando las instituciones y la sociedad mestiza se encuentran de buen humor. Cuando no, pues, de vagos, sucios, ignorantes no los bajan. Aunque se visten, comen y estudian gracias al arduo trabajo invisibilizado de las y los vagos. O cosechan dólares y euros de la cooperación internacional o del turismo vendiendo los aún insondables conocimientos y aportes culturales de los ignorantes.

Los conceptos de etnia, tribu, clan, etc., acuñados por la socioantropología dominante occidental con la finalidad de afianzar la superioridad del blanco y el supuesto atraso de los indios, son altamente racistas porque asumen a las y los indígenas como piezas de museo o costales de huesos de antaño. El Convenio 169° de la Organización Internacional del Trabajo (1987) contiene aún este enfoque.

Producto de la resistencia indígena ante la colonización, las repúblicas y la neocolonización, las Naciones Unidas, en la década de los 90 del pasado siglo, consensuó el concepto de pueblo (comunidades con historias vivas) para referirse a las y los indígenas (originarios) en el mundo. Y la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas (2007) contiene esta orientación ideológica, y afianza el derecho a la autodeterminación de indígenas como pueblos. Éste es el sentido genuino de la celebración del Día Internacional de Pueblos Indígenas.

Para ser pueblo indígena no es suficiente con compartir historia, idioma, espiritualidad, cultura y consanguinidad común. Ante todo, es necesario cohabitar en territorios ocupados por los ancestros desde antes de la colonia. Es decir, la condición básica para ser pueblo indígena es su sentido de pertenencia histórica a la tierra y territorio (modo de interactuar con la comunidad cósmica). Se es pueblo indígena, no sólo porque se comparte una tradición, sino porque se cohabita e interactúa en y con un territorio ancestral. De este sentido de pertenencia ancestral a la Tierra nacen las identidades indígenas. Por tanto, no cualquier comunidad cultural u organización campesina puede ser asumida como pueblo indígena.

La autoafirmación de indígenas como pueblo trastoca todos los enfoques históricos que abordaron de forma inconclusa la problemática del indio. En la colonia, desde un enfoque de la antropología creacionista, se debatió la condición humana del indígena. Teóricamente se asumió que las y los indígenas somos humanos (con derecho al Bautismo), pero el sistema colonial cristiano nos aniquiló como a no humanos.

En la etapa republicana, desde un enfoque económico, se debatió que el régimen de la distribución y propiedad de la tierra era el meollo del problema del indio, pero los republicanos (liberales y conservadores) afianzaron el régimen del gamonalismo y la servidumbre indígena como combustible para mover los engranajes del sistema republicano. El mayor esfuerzo que hizo la República para con el indio (al no poder aniquilarlo) fue asimilarlo mediante los procesos de mestizaje, pero incluso en esto se aplazó.

Y así llegamos al siglo XXI, y la acelerada emergencia de diferentes sujetos colectivos indígenas que diluyen los moldes teóricos occidentales de comprensión y explicación de la realidad indígena. La cuestión indígena, hoy asumida ya no como un factor étnico, sino como una categoría sociopolítica, sacude incluso el sustento teórico del Estado nación y su democracia representativa. Los actuales procesos impulsados por los pueblos indígenas en Los Andes es una evidencia de ello.

El problema del indio no es sólo problema de tenencia de tierra, de educación o de asistencia humanitaria. El problema indígena es, ante todo, el racismo institucionalizado (edulcorado de paternalismo romántico) que trata a las y los indígenas como no sujetos o “ciudadanos” menores de edad en un Estado nación monocultural (ladinocéntrico). Además, nuestro problema está en que las y los indígenas hemos asumido la condición de indio (sumiso, conformista, miedoso, etc.), que el sistema nos ha configurado en el alma, como una realidad natural, y como el único modo de sobrevivencia. Si no levantamos la cabeza, no podremos ni ver, ni soñar con promisorios horizontes que nos depara nuestra emancipación pendiente.

Para romper este lesivo modo de vida, las y los indígenas debemos asumir nuestro derecho a la autodeterminación ya no como una opción, sino como una obligación existencial. No estamos condenados a sobrevivir eternamente como clandestinos sobre nuestra Madre Tierra. No estamos condenados a servir de combustible al Estado nación que jamás existió para nosotros. No fuimos hechos necesariamente para ser cristianos despojados. Nuestro Sur no es el ser mestizos. Devolvamos las tarjetas de identidad a los estados excluyentes y las biblias a las iglesias, y exijamos a que nos devuelvan nuestras tierras y territorios para concertar estados plurinacionales y sociedades interculturales.

Indígenas contra viejos estereotipos



Por Isabelle de Grave

IPS, 9 de agosto, 2012.- La importancia de los medios de comunicación comunitarios para contrarrestar ciertos estereotipos que sufren las etnias originarias y defender sus derechos es destacada en ocasión de la celebración este jueves 9 del Día Internacional de los Pueblos Indígenas.


La conferencia que se realizará en la sede neoyorquina de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) este jueves 9 se propone destacar la importancia de los medios indígenas en la lucha contra los estereotipos, la proyección de su identidad, la comunicación con el mundo exterior y su capacidad para influir en la agenda política y social.

Percusión, danza, ebrio o muerto

Representaciones estereotipadas afligen a los pueblos aborígenes desde hace tiempo, pues suelen presentarlos como un grupo homogéneo arraigado en el pasado e incapaz de cambiar dentro de los países, los que siguen pasando por alto sus derechos para que funcionen las políticas estatales.

Duncan McCue, periodista de la corporación de radiodifusión de Canadá (CBC) desde 1998, se manifestó deseoso de que los grandes medios de comunicación comprendan la importancia de atender el tema de los estereotipos de los pueblos indígenas.

En el marco de su tarea como profesor adjunto de la Facultad de Periodismo de la Universidad de la provincia de Columbia Británica, creó el año pasado el curso “Informando sobre Comunidades Indígenas”, así como un sitio de Internet, riic.ca, para promover una cobertura justa sobre las cuestiones indígenas.

“Un anciano me dijo una vez que la única forma de que un indígena apareciera en las noticias era si él o ella estaba dentro de las cuatro D, por ‘drumming, dancing, drunk or dead’” (percusión, danza, ebrio o muerto, en inglés), escribió en el sitio de la materia el periodista McCue, miembro de los chippewas de la sureña provincia canadiense de Ontario, una de las comunidades aborígenes más grandes de América del Norte.

“Los pueblos aborígenes están mal representados en las noticias. Cuando aparecen, suelen ser víctimas y guerreros o manifestantes”, dijo McCue a IPS.
La última fotografía sobre “pueblos no contactados” en la Amazonía peruana prueba la tendencia de los grandes medios al sensacionalismo y al espectáculo cuando informan sobre cuestiones aborígenes.

Sheila Aikman, especialista en educación y desarrollo de la británica Universidad de East Anglia, sostuvo, ante ese caso, que “los medios locales se concentraron en lo que consideraron que era noticioso o que llamaría la atención, por lo menos en términos de impacto visual y de nota sensacionalista”.

Se detuvieron “en la confirmación de la existencia de ‘pueblos no contactados’, personas desnudas y pintadas de rojo tirando flechas contra los aviones”, comentó Aikman a IPS.

Imágenes exóticas acompañaron artículos sobre las dificultades que vive el pueblo maschco piro, que habita la región peruana de Alto Purús. Pero para Aikman, especializada en educación intercultural y movimientos indígenas, la cobertura mediática “se concentró en los estereotipos más básicos”.

Recurso para periodistas atareados

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llamó a los “estados miembro y a los grandes medios de comunicación a crear y a mantener oportunidades para que los pueblos indígenas puedan articular sus perspectivas, prioridades y aspiraciones”.

McCue consideró que iniciativas como el sitio riic, abierto a todos los periodistas del mundo, es un punto de partida para mejorar la cobertura.

La tarea de mejorar la cobertura en un sector dependiente del mercado, limitado por tiempo y recursos y con la constante presión de elaborar noticias que se vendan, tiene una dificultad considerable.

Pero McCue se expresó optimista. “Estoy convencido de que la capacitación de periodistas mejorará la cobertura sobre las cuestiones indígenas”, señaló.

“El sitio de Internet está escrito para periodistas, por un periodista y desde la perspectiva de que hay dificultades cotidianas a la hora de informar, pero de que podemos adaptar nuestras prácticas y nuestros enfoques para que se acomoden a los indígenas sobre los que informamos, lo que no hará más que mejorar los artículos”, dijo a IPS.

Además está el desafío de mantener la iniciativa riic, creada con muy pocos recursos y con el apoyo de la Knight Fellowships, de la estadounidense Universidad de Stanford, y de varias comunidades aborígenes.

Dando voz a la perspectiva indígena

Además de mejorar la cobertura periodística, McCue señala la necesidad de una mayor disponibilidad de empleos para los propios indígenas de Canadá.

“La situación ha mejorado. Hay más jóvenes periodistas aborígenes que cuando comencé hace 14 años, pero todavía estamos mal representados”, indicó.

Además, “las facultades de periodismo de Canadá no han hecho lo suficiente para incentivar a los estudiantes indígenas a que se dediquen a esta profesión”, apuntó.

Hay opciones como la Red de Televisión de los Pueblos Aborígenes (ATP, por sus siglas en inglés), lanzada en 1999, la primera en el mundo que ofrece una plataforma para que pueblos aborígenes, inuit y mestizos compartan sus historias.

Al ser consultado por el papel de los medios en la lucha por la autodeterminación de los pueblos aborígenes, McCue dijo a IPS: “En última instancia, nos compete a nosotros como indígenas honrar a nuestros ancestros y sus enseñanzas, viviendo y respirando la autodeterminación todos los días”.

“Dicho esto, la lucha por la autodeterminación tiene muchas caras, y los medios son una herramienta poderosa, tanto los nuestros como las grandes cadenas, para compartir nuestras historias, promover el entendimiento y reclamar la responsabilidad de los gobiernos y de nuestras propias autoridades”, añadió.

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Patria grande y sojera



Este informe que se acaba de hacer público hoy, pero que MU anticipó en su edición de julio, revela cómo el monocultivo de la soja avanza en Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay, provocando desmontes, concentración de tierras y desalojos. Darío Aranda traza en esta nota la cartografía geopolítica y económica del modelo.

La patria grande sojera está conformada por Brasil, Argentina, Paraguay, Bolivia y Uruguay. Los cinco países cuentan con 47 millones de hectáreas con soja transgénica, pilar del modelo de un modelo más amplio: los agronegocios, con alto consumo de agroquímicos y en el cual las principales beneficiarias son empresas transnacionales del agro. Este modelo, con mayor incidencia del capital concentrado y consecuencias sociales y ambientales, se ejecuta en momentos donde la región tiene gobiernos autodenominados de “izquierda” o “progresistas”.’

La soja abarca:
  • El 66% de la tierra cultivada de Paraguay.
  • El 59% de Argentina.
  • El 35% de la tierra cultivada de Brasil.
  • El 30% de Uruguay.
  • El 24% de Bolivia.
  • Entre los cinco países, el 44% de la tierra cultivada tiene un sólo cultivo: soja.
Agricultura industrial

La historia de la soja en la región se remonta a más de cien años atrás. Sin embargo, ha sido en los últimos 40 años, y particularmente en los últimos 20, que ha experimentado una rápida transformación y expansión a través de un modelo de agricultura industrializada”, explica la investigación Producción de soja en las Américas: actualización sobre el uso de tierras y pesticidas, producido por la reconocida Fundación Centro para la Bioseguridad de Noruega, de reciente publicación. Allí se aborda por primera vez en clave geopolítica la sojización como problemática regional.

El trabajo analiza en detalle la situación de Argentina, Paraguay, Brasil, Uruguay y Bolivia. Y encuentra similitudes: la soja transgénica avanzó en todos los países, implicó el avance sobre nuevos territorios (desmontes mediante), hubo retroceso de otros cultivos, incrementó notablemente el uso de agrotóxicos y los cinco países han puesto amplios sectores de su territorio a disposición de las necesidades de Europa y Asia. Algunos datos:
  • Desde 1996, cuando se aprobó la soja transgénica en Argentina, el área sembrada aumentó en 25 millones de hectáreas en 14 años.
  • Brasil y Argentina son los alumnos más aplicados del modelo de agronegocios. Concentran el 90% de la superficie de soja de la región: 23 millones de hectáreas en Brasil, 19 millones en Argentina.
  • “En el 2009, Brasil, Argentina y Paraguay registraron los mayores índices nacionales de incremento de la superficie sembrada con este cultivo”, precisa la investigación, y detalla:
  • En 2010, los cinco países sembraron 47 millones de hectáreas con soja. De este total, Brasil representó el 50%, Argentina el 40%, Paraguay el 6, Bolivia y Uruguay el 2, respectivamente.
  • El 36% de la tierra arable de Brasil, el 59 de Argentina y el 66 de Paraguay estuvieron ocupadas con soja.
  • “La etapa de crecimiento acelerado se inició con las aprobaciones de variedades de soja genéticamente modificada para producción comercial”, afirma el trabajo y fija la fecha en 1996, cuando en Argentina se aprobó (sin estudios del Estado nacional) la soja transgénica.
Consecuencias:
  • En 1991, en Argentina se sembraron 5 millones de hectáreas son soja. En 2010, fueron 19 millones de hectáreas.
  • En el mismo periodo, Bolivia pasó de 190 mil hectáreas a 920 mil.
  • Brasil pasó de 9,6 millones de hectáreas a 23 millones.
  • Paraguay de 550 mil a 2,7 millones.
  • Uruguay de 20 mil hectáreas a 860 mil.
  • Entre los cinco países, se pasó de 15 millones de hectáreas a 47 millones.
Al aumentar el área sembrada, también se aumentó el volumen de la cosecha. En 2009, la producción total del Cono Sur fue de 116 millones de toneladas, de las cuales 57 y 52 millones fueron cosechadas en Brasil y Argentina, respectivamente. Estos volúmenes de producción posicionaron a Brasil como el segundo y Argentina como el tercer productor de soja a nivel mundial. En el 2010, ambos países aumentaron su producción: 68 millones en Brasil y 50 millones en Argentina.

Menos bosques

El Centro para la Bioseguridad de Noruega precisa que:
  • En 1991 Argentina contaba con 34,5 millones de bosques. Y en 2009 se había reducido a 29,6. Una disminución del 14%.
  • En Bolivia disminuyó un 8%: de 62 a 57 millones.
  • Brasil bajó un 9%: de 571 a 521 millones de hectáreas.
  • Paraguay, un 15%: de 21 a 17 millones.
En base a datos de la Dirección de Bosques Nativos de la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación, se establece que en Argentina, entre 2003 y 2004, 550 mil hectáreas de bosque fueron reemplazadas por soja en las provincias de Chaco, Formosa, Salta, Santiago del Estero y Tucumán. “Mientras el área cultivada con soja incrementa rápidamente, las zonas de bosque se reducen”, resume el informe.

En nuestro territorio y en 1991 el área de bosque era casi 7 veces mayor que la cultivada con soja. Antes de la fiebre del monocultivo la relación era la siguiente: por cada hectárea de soja, existían casi 7 hectáreas de bosque. En 1996, el año de aprobación de la soja transgénica, la relación bosque-soja descendió a 4,96, y en el 2009, a 1,62.

Retroceso de cultivos

A medida que aumenta la superficie sembrada con soja, además de los bosques, disminuyen otros cultivos:
  • El área sembrada con soja en Brasil se incrementó en un 67% entre 2001 y 2010, mientras que el maíz se incrementó sólo un 4%.
  • En Bolivia, el área total cultivada con maíz se redujo en un tres por ciento en tanto la soja se incrementó en un 50%.
  • En Paraguay, durante el mismo período, el cultivo de yuca disminuyó en un 27% y el de soja se incrementó en 99%.
“El caso más dramático se ha registrado en Uruguay, donde el girasol se redujo en 72% mientras que la soja incrementó 70 veces del 2001 al 2010”, alerta la investigación. En Uruguay, en la última década, las pasturas destinadas a la producción de ganado lechero se han reducido en un 15% (150 mil hectáreas), mientras que las pasturas para la producción de ganado de carne se han reducido en un 30%. “Los principales países productores de soja en el Cono Sur han reducido su suministro local de alimentos desde 1996”, afirma la organización noruega.

Pocas manos

La mayor parte de la producción de soja en el Cono Sur se practica en predios mayores a 500 hectáreas.
  • En 2006 en Brasil, el 5% de los productores de soja concentraron el 59% del total del área sembrada con este cultivo.
  • En Bolivia, en la temporada 2009/10, el 2% de los productores ocuparon el 52% del total de la superficie con soja.
“Este proceso de concentración de tierras en pocos propietarios ha ido acentuándose. En consecuencia, un número cada vez menor de productores manejan superficies cada vez más extensas, llegando a unidades de manejo hasta de 2.500 a 5.000 hectáreas en Argentina, Brasil y Paraguay”, señala la investigación.

El informe ratifica lo que organizaciones campesinas y numerosos investigadores alertan desde hace una década: la producción de soja y concentración de tierras van de la mano. Y obedece a un círculo vicioso: la mayor parte de la producción proviene de sistemas agrícolas altamente industrializados (semillas transgénicas, agroquímicos, maquinarias). La intensa industrialización de la producción implica el incremento de la capacidad de inversión de los productores, lo que deriva en la paulatina marginalización de los agricultores de pequeña escala o con reducida capacidad de inversión.
  • En Paraguay, en el 2005, el 4% de los productores de soja manejaron el 60% del total de la superficie con este cultivo.
  • En Brasil, en el 2006, el 5% de los productores de soja manejaron el 59% del total del área dedicada a ese cultivo.
  • En Bolivia, durante la temporada 2009/10, el 2% de los productores de soja controlaron el 52% de la superficie de producción.
  • En Argentina, en el 2010, más del 50 % de la producción de soja estuvo controlada por el 3% del total de productores, a través de extensiones de más de 5.000 hectáreas.
  • En Uruguay, en 2010, el 26% de productores controló el 85% del total de tierras con soja. En ese mismo año, el 1% del total de los productores tuvieron a su cargo el 35% de la superficie cultivada con soja.
Más veneno

La amplia adopción de la soja transgénica y la implementación de la siembra directa son las principales causas del aumento geométrico del uso de agroquímicos, en particular del glifosato. Otro factor es la aparición de malezas resistentes al herbicida, lo que provoca el aumento del uso de otros agrotóxicos complementarios y más tóxicos (24D y paraquat). “El herbicida paraquat ha sido prohibido en Europa, pero su importación y aplicación en el Cono Sur va en ascenso”, denuncia la investigación.
  • El paraquat es el ingrediente activo de uno de los herbicidas más utilizados: gramoxone, desarrollado por la compañía suiza Syngenta. “Estudios toxicológicos han vinculado al paraquat con desórdenes neurológicos (por ejemplo, la enfermedad de Parkinson) y reproductivos. Por esta razón, en el 2003, paraquat fue prohibido en trece países de la Unión Europea”, afirma el trabajo y recuerda que, finalmente fue prohibido en 2007 en toda la UE.
  • En Argentina, en el 2010, se utilizaron 1,2 millones de litros.
  • En el Bolivia, en 2008, 1,7 millones de litros.
  • En Brasil, sólo en los cinco mayores Estados productores de soja se usaron 3,3 millones de litros de paraquat durante 2009.
Geopolítica

La investigación resalta que la producción masiva de soja en el Cono Sur es “ampliamente influenciada por la globalización de la economía”, ya que la demanda se origina “en regiones geográficamente distantes”: Europa y China. ¿Cuál es el destino de esa soja que azota los suelos latinoamericanos? Alimento animal y materia prima de agrocombustibles. Concluye este informe: “La demanda de soja en Europa impacta la dinámica del uso de tierras y pesticidas en América del Sur”. Y detalla las implicancias socioeconómicas directas: “Las necesidades locales (por ejemplo, la demanda de productos no destinados a la exportación) pierden su relevancia en la dinámica productiva. Un ejemplo claro es el uso de insumos peligrosos (paraquat) o tecnologías riesgosas (la producción de soja transgénica) en los países productores del Cono Sur, cuando paralelamente éstos mismos insumos y tecnologías están prohibidos en las regiones donde se origina la demanda (Europa). Existen estándares diferenciados de protección ambiental y salud pública entre los lugares donde surge la demanda y donde se producen commodities”, asegura.
 
Corporaciones

El modelo de agronegocios, del cual la soja es sólo su cara más visible, se caracteriza por el control que ejercen las grandes transnacionales del agro. Una situación emblemática se evidencia en el mercado de semillas: “En la primera mitad del siglo XX las semillas estaban indiscutiblemente en manos de los agricultores y en el sector público. En las décadas posteriores, las monopolizan los gigantes genéticos: el poder corporativo. Y así marcan la frontera final en la mercantilización de la vida”. Veamos cómo:
  • El mercado de semillas patentadas representa el 82% del mercado de semillas comerciales en todo el mundo.
  • En 2007, el mercado global de semillas patentadas comerciales era de 22.000 millones de dólares.
“Las diez principales compañías obtienen 14.785 millones de dólares, el 67% del mercado mundial de semillas patentadas”, precisa. Las principales empresas de semillas son Takii (Japón), DLF-Trifolium (Dinamarca), Sakata (Japón), Bayer Crop Science (Alemania), KWS AG (Alemania), Land O’ Lakes (Estados Unidos), Groupe Limagrain (Francia), Syngenta (Suiza), DuPont (Estados Unidos) y Monsanto (Estados Unidos).

“En menos de tres décadas un puñado de corporaciones multinacionales ha creado un rápido y feroz cerco corporativo en torno al primer eslabón de la cadena alimentaria”, explica el Grupo ETC y detalla que Monsanto controla el 23% del mercado mundial de semillas patentadas. “Las semillas y rasgos biotecnológicos de Monsanto (que incluyen las cedidas bajo licencia a otras compañías) representan el 87% del área total mundial dedicada a semillas manipuladas genéticamente en 2007”, detalla la investigación del Grupo ETC.
 
El modelo

El 15 de junio pasado, en un almuerzo en la sede del Consejo de las Américas y frente a las mayores empresas estadounidenses, la presidente Cristina Fernández de Kirchner relató:

“Hace unos instantes estuve con Monsanto, que nos anunciaba una inversión muy importante en materia de maíz (…) Y además estaban muy contentos porque Argentina hoy está, digamos, a la vanguardia en materia de eventos biotecnológicos. Aquí tengo, y esto la verdad que se los quiero mostrar porque estoy muy orgullosa, el prospecto de Monsanto. Vieron que cuando hacen prospecto es porque ya está hecha la inversión, sino no te hacen prospecto. Así que una inversión muy importante en Malvinas Argentinas, en Córdoba, en materia de maíz con una nueva, digamos, semilla de carácter transgénico, que se llama Intacta”.

Esa misma semana se desarrollaba en Córdoba el primer juicio penal por fumigaciones con agrotóxicos. Luego de diez años de lucha, la organización Madres de Ituzaingó Anexo (mujeres organizadas luego de que sus hijos y vecinas enfermaran) llevó hasta tribunales a dos productores sojeros y un aerofumigador.

La Presidenta explicó que el anuncio de Monsanto ayudaría a la concreción del Plan Estratégico Agroalimentario (PEA), un programa detallado de metas gestado por el gobierno nacional, las provincias, empresas y académicos que se fija como objetivo, entre otros puntos, aumentar un 60% la producción granaria: pasar de las 100 millones de toneladas (la mitad es soja) a 160 millones para 2020. Lo que implicará avanzar sobre nuevos territorios, hoy en manos de campesinos y pueblos originarios.

El miércoles 27 de junio, desde San Luis y por cadena nacional, la Presidenta dio un paso más:

“Yo sueño con que en mi Patagonia, que es una estepa, también podamos hacer producción intensiva de follaje de maíz (…) Sabemos que vamos a producir también un maíz con una variedad transgénica que nos va a permitir, precisamente en ese lugar, constituir una las zonas donde podamos extender toda la frontera agropecuaria y la ciencia y la tecnología”.
 
El informe:

La investigación “Producción de soja en las Américas: actualización sobre el uso de tierras y pesticidas” fue coordinado por la investigadora Georgina Catacora Vargas, del Centro para la Bioseguridad de Noruega, espacio dedicado a la investigación y la docencia en la tecnología genética y sus consecuencias en el ambiente y la salud. El relevamiento y procesamiento de información llevó seis meses de trabajo de investigadores y periodistas de Uruguay, Argentina, Brasil, Paraguay y Bolivia (este redactor fue la contraparte argentina de la publicación). De 50 carillas, repleto de estadísticas y gráficos, aborda una realidad muy conocida en cada uno de los cinco países, pero pocas veces tratado como fenómeno regional. Fechado en enero de 2012, fue difundido públicamente el 6 de agosto de 2012. Esta síntesis fue publicado en la edición de julio de nuestra revista Mu, el periódico de lavaca.

Chile: Documental muestra represión policial a mapuches en la lucha por sus territorios



Presentamos un impactante documental acerca de la constante represión policial que vive la comunidad mapuche Temucuicui en el contexo de la lucha para recuperar sus tierras ancestrales en Chile.

“Lof Temucui: comunidad en resistencia” es un audiovisual de 25 minutos que presenta imágenes del enfrentamiento entre indígenas y las fuerzas policiales, así como entrevistas a miembros del pueblo mapuche.

El video permite una mayor comprensión del conflicto indígena mostrando “desde adentro” la lucha de esta emblemática comunidad. El documental  de 25 minutos  de duración fue realizado en 2009 por La Revuelta Audiovisual.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Chile:Violenta protesta de estudiantes contra el gobierno de Piñera

Educación, Protestas en Chile, Chile
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Gregorio Santos: “Gobierno no puede ocultarse detrás de los sacerdotes”



El presidente regional de Cajamarca, Gregorio Santos, fue consultado sobre si volverá a dialogar con el Ejecutivo a fin de resolver el conflicto socioambiental por el proyecto Conga. Pero más que una respuesta a esa pregunta tuvo nuevas críticas hacia el Gobierno al señalar que está poniendo de “escudos” a los sacerdores Gastón Garatea y Miguel Cabrejos, facilitadores del diálogo.

“Dejémonos de hipocresías. Quiero decirle al presidente de la República, a los ministros y al Perú que nos dejemos de hipocresías. El Gobierno nacional y el gabinete no pueden ocultarse detrás de los sacerdotes”, señaló recalcando que la solución del problema es responsabilidad del Gobierno y no de los religiosos.

En ese sentido, consideró que si el conflicto se encuentra en “fojas cero” es por “los pasos equivocados que da el Gobierno”.